domingo, 8 de enero de 2012

Solo recordamos lo que nunca sucedió

Todos tenemos sueños. Todos soñamos con una vida mejor, más feliz, más cómoda o simplemente más fácil. Soñamos muchas cosas, de muchas maneras distintas, con el mismo principio, pero distinto final. Tan solo un mínimo cambio en tu sueño, y todo cambia. Al final escogemos uno, el que más nos guste, el que mejor final tenga, aunque no sea el más fácil. Y pensamos tanto en él, que acabamos confundiendolo con la realidad. Pensamos que al fin ha ocurrido, y entramos en un estado de felicidad infinita, pero falsa, muy falsa, porque nada de eso es real. Luego despertamos del sueño. Nos estampamos contra la realidad. Lloramos, nos duele. Y finalmente volvemos a caer, a caer sin ver el fondo, hasta que nos damos cuenta de que nunca hemos llegado a caer, sino que nos hemos quedado flotando en la misma realidad en la que nos encontrábamos antes del sueño, pero sentimos que caemos por culpa de esa realidad falsa. Y tratamos de olvidar ese momento. Puede que lo consigamos, o puede que no, y este siga ahí, pero ya no pensamos en él. Sin embargo, seguimos recordando nuestro sueño como la realidad. Y ahí es cuando empezamos a recordar lo que nunca sucedió.

2 comentarios:

Rocío dijo...

Me ha encantado lo que has escrito. Acabo de descubrir tu blog y me chifla! Un besote

http://littlepocketful.blogspot.com/

alice in wonderland dijo...

Muchísimas gracias :)
A mí también me ha gustado mucho el tuyo
Besos ;)

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